Confianza y temor en la ciudad
(seguido de En busca de refugio en la caja de Pandora y Vivir con extranjeros)
Zygmunt Bauman. Editorial Arcadia.
…si se pretende que las cosas mantengan un orden […] acabará por descubrirse que cierta gente no puede formar parte [es superflua], y será preciso […] expulsarla. […] la población superflua de la Europa [del siglo XIX] era arrojada a tierras como América […] Ahora ellos hacen lo mismo, pero moviéndose en dirección inversa…
Los sociólogos tienen el prestigio que fue de los filósofos, incluso se les llama así, folósofos. La relevancia ha pasado de la reflexión pura a la vida diaria, se prefieren los asuntos urgentes y mundiales a los trascendentes y universales. Porque así lo exige la realidad, se dice. El polaco Bauman es en nuestros días una de esas celebridades.
El centro de este libro pequeñito (y gratísimo a la mirada) es analizar cómo impacta la idea de inseguridad la vida en las ciudades, al grado de que su solución aparente —la seguridad— es lo que marca la dinámica de sus cambios —arquitectura, política, etc.— Desde la caída de las sociedades tradicionalistas para dar paso a la modernidad, la ciudad ha sido el territorio imaginado capaz de proteger de los peligros, no de los naturales o del tiempo, sino de los que derivan de las relaciones humanas, en especial de los extranjeros o extraños que, por definición, son todos en la ciudad. Para contrarrestar esos peligros, las instituciones (familia, Estado, empresas, sindicatos) funcionaron con solvencia hasta recientemente. La solidaridad, que fue la marca de las instituciones, ha decaído con sus prestaciones y derechos, al tiempo que la tecnología hace posible a quienes tienen el poder adquisitivo suficiente, crear territorios aislados pero conectados virtualmente, llegando a niveles ridículos; mientras el grueso de la población vive con “el desvanecimiento gradual de la esperanza y el abandono progresivo de la voluntad para resistir”. Y junto al número de ‘peligrosos’ desempleados, extranjeros y delincuentes, crece la oferta de seguridades: rejas, blindajes, virtualidades, radicalismos conservadores, etc.Este libro habla de las ciudades europeas, pero las implicaciones para las tercermundistas son inmensas. Y se comprenderá mucho mejor si antes se lee El miedo a la libertad (Ediciones Paidós), donde Erich Fromm —psicoanalista–filósofo todavía de moda hace un par de décadas— explica de manera apabullante el carácter de la modernidad como desamparo, y el mecanismo que hace que las manifestaciones sociales provocadas por un cambio histórico sean a la vez su alimento.
[Publicado originalmente en noviembre de 2008.]
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